Cómo detectar cuando el piercing  está dañando tu boca

Colocarse un piercing bucal conlleva ciertos riesgos para la salud que deben ser tenidos en cuenta. Hay personas que no sufren alteraciones importantes pero otras que sí padecen consecuencias en su boca debido a esta técnica. La pregunta es, ¿cómo detectar cuando el piercing está dañando tu boca?

Si la encía comienza a dejar al descubierto el diente

Cuando el piercing labial roza la encía, puede producirse una recesión gingival, consistente en la retracción de las encías, dejando más superficie dental al descubierto. Debido a esta situación si no hay una higiene bucal rigurosa y se acumula placa bacteriana (biofilm bucal), podría producirse infección por estas bacterias, provocando el movimiento de los dientes y a la larga  su pérdida. El piercing de barrita con bola en el labio inferior suele ser el más dañino. El contacto de los piercings con los dientes puede provocar desgaste del esmalte dental por abrasión y, consecuentemente, causar sensibilidad dental.

Si notas las encías inflamadas

El contacto continuo entre el metal y la encías puede irritarlas produciendo dolor durante el cepillado. Si no se sigue unas estrictas pautas de higiene, puede producirse la acumulación de placa bacteriana (biofilm bucal) y como consecuencia, sangrado e inflamación de encías (gingivitis), que si no se trata podría evolucionar a periodontitis.

Si notas mal aliento

Una mayor acumulación de placa bacteriana puede provocar halitosis. El cepillado diario después de las comidas, el uso de elementos para la limpieza interproximal (entre dientes) como las cintas o sedas dentales, cepillos interproximales y/o irrigadores bucales y especialmente el uso del limpiador lingual para la limpieza de la lengua, son más necesarios que nunca para evitar esta acumulación de placa.

Si notas el diente fracturado

El contacto constante del piercing con los dientes y jugar excesivamente con el piercing puede provocar que el esmalte del diente se desgaste o incluso que se fracture el diente.

Si notas alguno de estos síntomas, acude a tu odontólogo para que pueda hacer un diagnóstico adecuado y te aconseje sobre si puedes continuar o no con el piercing. Para evitar estos efectos adversos, sigue los consejos de mantenimiento del piercing bucal.

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