La sensibilidad dental también afecta a los adolescentes

La sensibilidad dental suele aparecer entre los 30 y 40 años de edad, aunque en los últimos años está aumentando el número de pacientes jóvenes que se ven afectados por este problema que ya no entiende de edades.

Para evitar la sensibilidad dental o los dientes sensibles es muy importante asentar las bases de una correcta rutina bucodental desde la infancia, ya que durante la adolescencia puede resultar más difícil gestionar e inculcar buenos hábitos a causa de los constantes cambios tanto físicos como psíquicos que implica esta etapa comprendida entre los 13 y 15 años.

Asimismo, antes de analizar las causas más comunes de la sensibilidad dental en adolescentes, explicaremos cómo podemos identificar este problema, que tiene como síntoma principal el dolor dental.

¿Qué es la sensibilidad dental?

La sensibilidad dental es el dolor que aparece por la exposición de la dentina (parte interna del diente) al exterior y el contacto con estímulos externos (frío, calor, componentes ácidos, etc.), que generan la sensación dolorosa durante el tiempo que dura el estímulo, es decir, al interrumpir el estímulo desaparece el dolor.

Estos estímulos pueden ser alimentos muy fríos, muy calientes o  con componentes ácidos. Asimismo, mantener hábitos nocivos también puede contribuir a agravar el problema, como consumir tabaco, abrir envases con la boca, cortar hilos con los dientes, o usar palillos de madera para la limpieza bucal.

Causas más habituales

Las causas son múltiples y vienen condicionadas por el cambio en el estilo de vida de los adolescentes. Como es comprensible, quieren sentirse libres e independientes, y eso implica precisamente alejarse del control parental y de los buenos hábitos impuestos por los adultos. A continuación, explicamos las causas principales que afectan a esta etapa:

  • Mantener una rutina de higiene bucodental inadecuada. Esto puede llevar a la abrasión, es decir, el desgaste o la pérdida del esmalte dental o retracción de la encía a causa del roce con un objeto externo. Puede deberse a varios motivos: La realización de un cepillado dental agresivo, el uso de pasta dentífrica abrasiva o la poca frecuencia en la rutina del cepillado.
  • Ortodoncia: Es habitual que los tratamientos de ortodoncia generen movimientos entre dientes que pueden provocar hipersensibilidad, especialmente durante las primeras semanas después de iniciar el tratamiento. Un problema que si no se trata puede conducir definitivamente a empeorar el estado de salud bucodental.
  • Consumo de bebidas y alimentos ácidos, de bebidas carbonatadas (como refrescos, vino, sidra, ya que contienen ácido fosfórico, que actúan directamente sobre la dentina y el esmalte) o de alimentos fríos (por su extrema temperatura, como helados) o calientes. Todo ello puede desgastar el esmalte dental, dejando la dentina al descubierto, e incluso decolorar el diente.
  • El degaste de los dientes: Entre las causas más comunes está el bruxismo, un acto involuntario de rechinar o apretar los dientes, habitualmente cuando se descansa o se duerme. En la adolescencia puede estar relacionado con el estrés por los estudios o los cambios hormonales propios de la edad.
  • Tener empastes desgastados o caries dental: La sensibilidad dental suele empeorar cuando estos problemas avanzan, por ello es importante tratarlo cuanto antes y acudir al especialista. Esto ocurre especialmente cuando se consumen muchos alimentos azucarados, lo que favorece la aparición de caries.
  • Los piercings: Quizás se trate de una moda que afecta más a jóvenes que a adolescentes. Asimismo, se trata de una tendencia especialmente dañina para los dientes, pues el contacto de los piercings con los dientes puede ocasionar desgaste y fracturas del esmalte dental, recesión de las encías y, consecuentemente, provocar sensibilidad dental.

Combatir la sensibilidad dental

Para evitar este problema recomendamos incluir productos específicos en tu rutina diaria de higiene bucodental, como los que detallamos a continuación:

  • Un cepillo extra suave, delicado y eficaz, específico para dientes sensibles, como es el Desensin® soft.
  • Una pasta dentífrica específica, como la Desensin® repair pasta dentrífica, que desde la primera aplicación alivia el dolor. Además, repara y protege la superficie y la remineralización del esmalte, y previene la aparición de caries.
  • Un gel dentífrico, como Desensin® plus gel, que gracias a su composición a base de nitrato potásico inhibe la transmisión de los estímulos externos causantes del dolor en las terminaciones nerviosas.
  • Un colutorio, como Desensin® plus flúor, con acción desensibilizante que permite llegar a zonas de difícil acceso.

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